En la suela del zapato
"Si quieres, subimos a casa y salvamos el mundo y nos decimos lo importante sin hablar.
Si quieres, cortamos la calle y en sólo un segundo le arranco el pasado al sofá.
Si quieres, pasamos el día rodando en la alfombra.
Y en Madrid... cuando se hace de noche y me hace falta tu cuerpo viene sin permiso protestando el invierno y mis dedos preguntan dónde te has metido y el parqué echa a temblar cuando pienso en las dudas que siempre has tenido.
...y siempre acabo pensando quizás debería cuidarte algo más".
¿Qué hacemos con las canciones que se quedaron pegadas a la suela del zapato?¿con las que se clavan con un post-it en nuestra memoria? ¿con las que se nos olvidan? ¿con las que nos arrebata la historia? ¿y con todas aquellas que cambian, evolucionan, transforman su significado con el tiempo?
Las arrancamos y las escuchamos desde fuera, desde dentro, desde la otra orilla, desde la frontera de este universo conocido, desde lejos, desde el otro lado, desde el infinito y las traemos de vuelta, sanas y salvas, menos hirientes, con los bordes relucientes y el sabor irrepetible de las primeras veces.
