Yo
Ego, yo, yo misma, alter ego, superego, y siempre yo, yo y yo. Yo dando vueltas alrededor de mí misma, yo pensando en mí, yo pensando que tú piensas en mí, pero al fin y al cabo siempre yo.
Ego, según la RAE, algo relacionado con Freud, un yo parcialmente consciente, ego y yo. ¿Parcialmente consciente? ¿hasta qué punto? ¿Dónde queda la inconsciencia y dónde empieza la consciencia? Algunos egos son más conscientes que otros, y eso no lo puede dudar ni el mismísimo Freud.
Ego, según Freud, mediador entre el Ello, lo que quiera que sea eso, y el Superyo. ¿Superyo o super Ego? ¿Cuál es la diferencia? Al fin y al cabo, todo es yo, todo tiene que ver conmigo y todo termina siendo y será siempre yo.
Ego, según la segunda acepción de la RAE, exceso de autoestima, y autoestima como la valoración positiva de uno mismo, es decir, la valoración positiva del yo, es decir, yo y siempre yo.
Ego, para ti y para mí, Ego es mi problema, mi obstáculo y mi desahogo. Ego es la forma que tenemos de vivir, la tuya y la mía, que al final no deja de ser sólo la mía, porque al fin y al cabo tú eres yo y siempre yo.
Ego, yo, yo misma, alter ego, yo en torno a mí, tú en torno a mí, él en torno a mí, y mi vida que gira en torno a mí y sólo en torno a mí. Ego, sin más ni menos, simple Ego, es lo que me sobra y lo que tengo, lo que me falta y lo que quiero, Ego, simple y llanamente Ego.
Ego, según ellos, lo que escasea en mí, lo que no encuentro, lo que necesito y lo que refuerzo. Ego, como simple analogía de mi realismo absurdo y de mi bien fingida modestia, Ego, como solución a los problemas, Ego.
Tanto tiempo escondiendo y disfrazando mi forma de ser, que no se dan cuenta de que todo lo que me sobra y me molesta, todo lo que me entristece y enorgullece, todo eso no es más que EGO.
Epicentro 23 Enero 2007