Érase una vez el caos...
Y ese fue el momento en que todo comenzó, el momento en que se hizo la luz, mostrando mi pequeño cuepercillo en el cúmulo de almas que piensan en voz alta a lo largo de esa inmensa tela de araña que se ha creado para ellas, o quizás entorno a ellas. Sin mirar, sin saborear, sin escuchar, sin esperar nada a cambio, sin hablar pero sabiéndose unidos por un invisible pensamiento común.
Y ese fue el momento en el que me encontré aquí, rodeada por la inmensidad.
Y ese fue el momento en el que decidí ponerme a escribir... desde el caos.