jueves, noviembre 24, 2011

Las palabras se las lleva el viento

Demuéstrame con hechos que me amas,

bésame con el rubor del primer día,
abrázame con el miedo del primer contacto,
roza mi piel con miedo a que se rompa,
y con la ternura de los tesoros preciados.
Devuélveme las lágrimas que te bebiste,
siéntate a mi lado cuando notas que tiemblo
[de miedo, de emoción, de frío
escúchame aunque sólo murmulle entre llantos,
háblame cuando sientas que no te escucho,
deséame cada día, cada hora,
enloquece junto a mí,
electrifícate, cárgate de mi energía.
Déjame también que te cuide,
que te extrañe, que te sienta, que te bese y te abrace,
déjame que te susurre al oído,
que te acune en momentos difíciles,
que te haga reír, enloquecer, cárgarte de energía,
pero no digas que me amas
que las palabras se las lleva el viento.

Leer más...

sábado, octubre 22, 2011

Sentido

Me gusta dejarme llevar, con el aire, con el silencio,

en los días raros, y no tan raros,
me gusta sonrojarme cuando me emociono, cuando me hacen reír,
cuando me pillan desprevenida,
me gusta cómo se marcan los hoyuelos en mis mejillas cuando río de verdad,
a carcajadas,
me gusta soñar despierta y que me acompañes,
me gusta hablar dormida y escuchar tus carcajadas junto a mi oreja,
y perder el miedo a decir nada que pueda hacerte marchar,
porque sé que no lo harás,
porque sé que todas las noches concluyen igual,
porque sé que puedo dormir profundamente
justo cuando siento tu aliento en mi nuca,
porque es entonces cuando todo lo demás pierde sentido.

Leer más...

miércoles, septiembre 07, 2011

Esto debe ser

Hace tan sólo dos horas que te marchaste y ya te echo de menos. Como en aquella canción, tan sólo un post-it en el espejo, tan sólo tu olor en mi almohada, tan sólo la sensación de hormigueo en el estómago, tan sólo ese cosquilleo que te sube por la espalda y que se sitúa ahí en algún punto entre la nuca y la espina dorsal, en algún punto entre mi pecho y mis hombros, en algún punto... y lo cambia todo.

Hace tan sólo tres horas que te marchaste y ya te echo de menos. Echo de menos tu forma de besar mis hombros, poco a poco, respirando, suspirando, durante horas, con esos besos cortos, pero intensos, con ese susurro de "quiero quedarme aquí", para siempre, ¿por qué no? Porque sí, porque nada merece más la pena que cada segundo que paso contigo, porque contigo puedo ser yo, sin límites, sin mordaza, sin represalias.

Hace tan sólo cuatro horas que te marchaste y ya te echo de menos y me escribes que tú también me extrañas, y mi mundo alrededor no es igual, sin tus pinceladas, sin esa sonrisa que me desarme, sin esa sonrisa que podría conseguir de mí cualquier cosa -¿no lo hace ya?-, sin la picardía de tus ojos, de cómo me desvistes con la mirada y no me importa, porque me siento yo, tuya pero yo misma, completamente desnuda, sin complejos, porque nuestros cuerpos encajaron como si hubiesen sido fabricados para ello.

Hace tan sólo cinco horas que te marchaste, y ya te echo de menos, pero sé que sólo me quedan diez para que vuelvas y entonces mi vida cobra sentido, también sin ti, porque me sobran los segundos en el tintero, porque no quiero dejar nada atrás, porque quiero vivirlo todo, sin miedos, sin vergüenza, sin el mundo.

Y el amor debe ser esto, esto que se me cuela por las pestañas, mientras el cuerpo se niega a vivir, esto que me transmite el roce de tus dedos en mi cintura, esto, que me ahogaba cuando te supliqué que me dejaras, esto que me subió desde los dedos de los pies cuando te negaste a hacerlo, esto que ha sido capaz de tumbar abajo una fortaleza contra los desengaños, construida piedra a piedra durante años, esto que ha curado a cámara rápida todas mis heridas, el amor debes ser tú.

Leer más...
Son tiempos difíciles para los soñadores...
Creative Commons License

Esta obra está bajo una licencia de Creative Commons.

Alnitak no se responsabiliza de las opiniones y comentarios vertidos por los usuarios. Cualquier sugerencia será bien recibida.


Ellos me contaron que...

Followers

  ©Template by Dicas Blogger.